Por: Pedro Acosta (Nikka)
Parte I: ¡Nuevas promesas!
El régimen cubano, tras de 55 años de fiascos, recicla con locos fueros. La Conceptualización nada perfecciona, simplemente está, con ligeros matices, reafirmando el castrismo. Con el plan de desarrollo están tratando de estructurar el basamento económico y financiero del país. Hay que hacerlo todo bajo los mismos fracasados fundamentos políticos.
Insisten en la propiedad social sobre los medios de producción, dando ello como la única vía posible para alcanzar el desarrollo. Demostrado esta que es una gran falacia. El ejemplo más feraz es que en Cuba los pequeños negocios más fructíferos son los particulares.
Machacan sobre la resistencia del pueblo cubano y su unidad en torno al PCC, algo que pretenden hacer creer al mundo y no son tal cosa. Es inseguridad, impotencia, conformismo. Logrado bajo la presión que ejerce el Partido Comunista a través de sus órganos de control. Es el miedo a ser acusado de traidor y vendido si adopta una posición diferente de la del gobierno.
Esas multitudinarias marchas que orquesta el Partido a través de sus organizaciones gubernamentales son el incierto reflejo de lo que presentan como apoyo, unidad y cohesión. Lo saben y he ahí el temor que sienten a que se organicen otros partidos.
Los Documentos desconocen a la emigración, pues de hacerlo tendrían que analizar las causas que provocaron y provocan que más de un 20% de la población haya abandonado la isla y un mayor por ciento, en especial esa juventud, a la que tanto recurren en los escritos, deseen hacerlo.
Han pasado nueve años agregando, concentrando y aprobando “lineamientos” y el gran resultado: ¡decrecimiento de un 0.09 % en el pasado 2016! En el primer semestre de este año se alcanzó alrededor del 1.9 % de crecimiento dado fundamentalmente en el turismo. Logro pírrico, pues la pésima infraestructura que existe en todos los órdenes, así como la baja calidad en los servicios convierten a Cuba en destino de una sola entrada.
Baste para reafirmar lo planteado una visita a la terminal #3 del aeropuerto intencional “José Martí”.
Qué decir de la “joya” del Plan de Desarrollo Económico, La Zona “Especial” del puerto del Mariel, la han paseado en carroza multicolor por el mundo. Llevan cinco años en ese empeño y nadie, excepto Dilma Russet, ha mordido el anzuelo.
Fundamentan su fracaso muy en especial en el bloqueo-embargo estadounidense, pero vale destacar algo al respecto.
Cuba no entró en crisis por la caída del campo socialista. A pesar de los generosos y multimillonarios créditos que este le dio, ya desde mediados de los ochenta el país entró en recesión económica. El derrumbe socialista agudizó el problema y puso al descubierto la realidad del país.
Entre los factores que conllevaron al constante e irreversible deterioro de la economía están, además de la pésima gestión-dirección y la incapacidad de sus máximos dirigentes, la desmesurada ayuda internacionalista que nunca tuvo en cuenta las limitadas posibilidades económicas del país.
Contribuyo a ello también la ayuda a movimientos de liberación y guerrillas urbanas, la participación en guerras convencionales: Argelia, Siria, Etiopia. Y como colofón el desangrante conflicto angolano.
Para tener una idea de la situación financiera por la que atravesamos, basta destacar que: de cada dólar que entra al país se deben dedicar al pago de la deuda externa 0.68 dólares.
El modelo es uno más de los infinitos e infelices planes. Disfraz que busca ganar tiempo. Saben que el cubano se aferrará a cualquier asidero que pongan en sus manos como novedosa y valedera idea.
Expresan que forma parte de este trabajo el concepto de “Revolución” de Fidel. Dándolo por válido y convirtiendo en dogma lo expresado por un hombre que a través de 47 años mintió, lanzó e impuso infinitos criterios, hizo incumplidas promesas y trazó cientos de idílicos y absurdos planes. Persona de quien Raúl, no sé en nombre de quien, dijo que le perdonaba los (múltiples) errores cometidos.
Manifiestan que la sociedad cubana se encuentra en el proceso de construcción del socialismo para contribuir, modestamente, a la supervivencia de la Humanidad y que para ello son fundamentales:
-Certera dirección y participación activa del pueblo con el objetivo de avanzar hacia una sociedad superior.
– En la etapa actual es imprescindible que la propiedad socialista de todo el pueblo se consolide y que coexista con otras formas para avanzar a un socialismo próspero y sostenible.
De un plumazo dejan sentado que han sido sesenta años perdidos, que se ha carecido de una acertada dirección y de una real y activa participación del pueblo. Entonces, ¿qué se hizo?
Aunque en la conceptualización dicen en uno de sus aspectos que la revolución ha creado elevados valores y principios éticos, en el transcurso del escrito en varias oportunidades resaltan la necesidad de elevar los valores morales de nuestra sociedad. De nuevo, ¿qué se hizo?
Lee también:
Pedro Acosta
Últimos posts de Pedro Acosta (ver todos)
- ¡Manoseados y engañosos! - 2017-09-25
- Del dinero y sus fines - 2017-07-21
- ¿Acumulación de riqueza? - 2017-06-16
- Intriga en el aeropuerto - 2017-06-09
- ¿Obediencia o complicidad? - 2017-05-17
Los gobernantes cubanos son malos de corazón,por mucha ideología que uno tenga o crea en un sistema después de 55 año y ves que no ha funcionado si no lo cambias es por capricho y maldad,el deseo de gobernar es tan grande que no importa el sufrimiento de los demas,jo estoy convencido que todos los Castros son malos desde sus entrañas.
Increible pero cierto,siento lastima y dolor por El pueblo de cuba
Pura verdad en pocas palabras.