“Del origen del embargo y otras verdades”

Por: Leo J. Lezcano

El gobierno comunista cubano se queja constantemente del embargo norteamericano y le utiliza repetida y obsesivamente para justificar el descalabro y el fracaso de su propio sistema socialista. Sin embargo, el gobierno cubano carece de derecho a quejarse del embargo de EE. UU. porque fue causado por él mismo.

Cuando Fidel Castro siguiendo una clara política de orientación comunista importada de la antigua Unión Soviética, se adjudicó a favor del Estado cubano, “mediante la expropiación forzosa”, todos los bienes y empresas norteamericanas ubicados en el territorio cubano, adquiridos legalmente bajo la ley cubana vigente en su momento, debió considerar seriamente que, con ello, se ganaba automáticamente la enemistad de los EE. UU. Cuando por esa expropiación (1), le ofreció una ridícula indemnización a los propietarios legales norteamericanos, que estos no podían aceptar (2), Castro debió considerar que iba a provocar una respuesta poco amistosa de EE. UU. En primera instancia, el embargo no es más que la respuesta de EE. UU. a Cuba por el robo que sufrieron sus ciudadanos a manos del gobierno comunista de Fidel Castro.

Cuando Fidel Castro cometió aquellos desmanes, que incluían también la confiscación de todas las propiedades de los propietarios cubanos, debió plantearse si la aventura de su revolución iba a ser viable o no, contando con que tendría que realizarse todo el tiempo bajo el embargo y la enemistad de EE. UU. y de los propietarios cubanos desfalcados. Si en aquel momento la tiranía consideró que el embargo de la potencia más poderosa del mundo era algo insignificante y que no afectaría su proyecto, el cual continúo llevando adelante, entonces no puede pasarse todo el tiempo quejándose de algo que ellos mismos provocaron y que es una consecuencia de la implantación de un sistema totalitario, dictatorial, militarizado, de economía centralizada, partido comunista único y propiedad estatal que dañaba y afectaba los intereses de los norteamericanos y de sus propiociudadanos cubanos.

El bloqueo o embargo es, pues, consustancial a la propia revolución cubana.

La tiranía trata de hacer ver el embargo como una decisión independiente y caprichosa del gobierno de EE. UU., sin relación alguna con sus propios actos de agresión a los intereses de ciudadanos norteamericanos (y cubanos) en Cuba.

¿Cómo pudieron pensar que EE. UU. no haría nada ante la expropiación forzosa de sus propiedades? ¿Por qué se quejan del embargo, pero no ofrecen la devolución de tales propiedades o el pago de la indemnización correspondiente por ellas? ¿Por qué tratan de hacer que el mundo se olvide de las causas y de cómo surgió el embargo?

Si la suerte de la revolución totalitaria de Fidel Castro dependía vitalmente del comportamiento de otro país, según se desprende de sus continuas quejas, y no de sí misma, entonces: ¿Qué tenía la revolución de soberana?

Cuba pide el levantamiento del bloqueo ante todos los organismos internacionales que puede, incluyendo campanas en redes sociales y change.org, pero sin mencionar en ningún momento absolutamente nada sobre la devolución o indemnización de las propiedades norteamericanas confiscadas. Fidel Castro pretendía robar a otros y salir ileso.

Se dice que no existe ningún país del mundo sometido a semejante embargo por parte de la potencia más poderosa del mundo, pero no se menciona que tampoco existe ningún país del mundo que haya expropiado forzosamente sin indemnización propiedades de ciudadanos de ese país.

La verdad es que la tiranía sabe que su sistema no funciona para el pueblo cubano, para la población, debido a su propia esencia antinatural, a la irracionalidad de la abolición de la propiedad privada y la democracia y que el embargo no es la causa de la depauperación del país y de su gente, pero también sabe que el método dictatorial y totalitario es el único que le permitió a Fidel Castro y a su hermano, tomar y adueñarse de toda Cuba y mantenerse en el poder sin competencia alguna, por lo que jamás renunciarán a él por voluntad propia.

Lo cierto es que cada vez que el régimen cubano y sus lacayos claman por el fin del embargo, lo único que están haciendo es reconocer abiertamente que nunca su pretendida Revolución Socialista fue, ni es, soberana e independiente como ellos mismos falsamente promulgan, sino que debido a su sistema económico parasitario e ineficiente, dependen vitalmente para su propia existencia de las decisiones de otro país.

 

(1) Fue “la mayor expropiación de bienes norteamericanos de la historia sin recibir indemnización”, según un artículo de Inter-American Law Review. 

Entonces, el valor de esos bienes era de unos 1.800 millones de dólares invertidos en las compañías de teléfonos y electricidad, tres refinerías de petróleo y 36 centrales azucareros.

Si se calcula un 6% de interés anual de lucro cesante sobre esas propiedades, el valor actual supera los 7.000 millones de dólares, cálculo hecho por la Universidad de Creighton, Omaha, Nebraska. Otras fuentes lo calculan en 15,733 millones de dólares, considerando una inflación anual del 3.68% (Fuente: dollartimes.com)

(2) Propuesta de indemnización, presentada como LEY, por parte del gobierno cubano: El pago de los bienes expropiados se efectuaría en “un plazo no menor de 30 años” y en concepto de “bonos de la República”, emitidos por el Estado cubano sobre la base de un fondo que se nutriría “anualmente con el 25% de las divisas extranjeras que correspondan al exceso de las compras de azúcares que en cada año realicen los Estados Unidos sobre tres millones de toneladas y a un precio no menor de 5,75 centavos de dólar la libra”. Los intereses anuales “que no puedan pagarse” con cargo al fondo basado en las importaciones estadounidenses de azúcar cubana, “no se acumularán, sino que se entenderá extinguida la obligación de pago de estos.”

Dicho de otro modo: Fidel Castro estaba diciendo a los empresarios estadounidenses expropiados: Ustedes no cobrarán un centavo si Estados Unidos no compra azúcar en Cuba, en las cantidades y al precio que nosotros fijamos.

Se trataba, evidentemente de un acto de pillaje internacional, absolutamente inaceptable para la parte norteamericana.

 

 

 

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8 comments on ““Del origen del embargo y otras verdades”
  1. Solo le voy hacer una pequeña observación. Lo que ud llama expropiación forzosa lleva el nombre de Nacionalización. Cual en efecto lleva intervención, confiscación en caso de malversación. Si, sigue siendo un capricho. Indague cuantas propiedades se les ha nacionalizado a los Estados Unidos en el mundo y ha todos se ha llegado a solución sin necesidad de poner un rosario de sanciones y leyes que limitan la vida de un pueblo.

  2. Yo creo que nadie tiene el derecho de hablar por todos los cubanos,lo primero es que tengan la real posibilidad de elegir como quieren vivir ,si con ese falso honor que se pregona existe en Cuba ahora , o si en libertad de elegir sus gobernantes,en libertad de tener un negocio privado y familiar,en libertad de graduarse de medico ,ingeniero,abogado y no ser un esclavo moderno toda la vida.Es una falasia insinuar que los cubanos preferimos vivir en este sistema miserable que domina a Cuba por mas de 60 años.
    Si no por que no hacen elecciones libres y directas para elegir al presidente de cuba ?

  3. Este tipo de artículos precisamente, es el que más daño le hace a los esfuerzos honestos de los opositores y reformadores. Este discurso con miopía lateral derecha es una desgracia para todos los cubanos que queremos una patria verdaderamente libre, independiente, soberana y exclusivamente cubana para los cubanos.

    El artículo no hace mención a la manera en que esas propiedades (y me refiero sólo a las de los extranjeros estadounidenses, pues todas las demás fueron pagadas), fueron obtenidas en primer lugar, ni hace referencia a cómo la riqueza que producían iba a parar a los bancos estadounidenses, sin apenas pagar nada al fisco en Cuba y en casos como el de la fábrica de níquel de Lengua de Pájaro, aparte de los pocos ingenieros cubanos que allí trabajaban y de los trabajadores de la fábrica, fueron los gobernantes corruptos, principalmente Batista quienes se embolsillaron alguna ganancia, pero la nación no recibió ni un centavo de impuesto durante algunos años, los más productivos, durante la Segunda Guerra Mundial.

    Tampoco se habla de cómo las compañias como la United Fruit Company, dueña de casi un tercio de Cuba, prefería traer jamaicanos y haitianos a trabajar en sus campos porque podían pagarles un salario aún más miserable que al que los cubanos tenían derecho, y no hablo de lo que dicen libros de historia, hablo de lo que me contaron mis propios abuelos y los viejos que vivieron aquella época, por ejemplo, de ellos un haitiano que se quedó ilegalmente en Cuba casado con mi tía abuela, mi bisabuela que era negra y trabajó de criada en casa de un ingeniero americano en Guatemala (el segundo ingenio de Andrew Preston), de mi abuelo, a quien le expropiaron la tienda y que había sido trabajador de Nicaro (Lengua de Pájaro) y el segundo esposo de mi bisabuela también fue trabajador minero de la mina del Señor Felton y luego de las minas de Pinares de Mayarí.

    Hablas de lo que hizo Fidel, que era en definitiva quien se arrogó el derecho, y nadie se lo quitó, de tomar las decisiones en Cuba, pero no hablas de lo que hizo el gobierno estadounidense al respecto. Yo estoy lejos de ser comunista, y quiero que mi país cambie para mejor, pero prefiero verlo en manos de comunistas perdidos en economía y algunos derechos humanos antes que verlo en manos de gente que piense como tú, pues sería una ruina peor para nuestra patria. Sin dignidad y sin patria, ¿para qué hacen falta derechos humanos en papeles? Lo primero que se debe tener como persona y como país es respeto por sí mismo. Y ponerse de parte del que te agrede y maltrata, te esclaviza y menosprecia es no tener dignidad.

    Mi comentario antes no fue publicado. Espero que haya sido un problema de «filtros automáticos,» y no de «filtros» como los de cubasi. Si este comentario no se publica, ya sabré que ustedes, no son diferentes que lo que critican.

    • Jose Luis, usted ha tenido su experiencia de vida y respeto su opinión. Ha comprobado que su comentario ha sido publicado sin censura en este blog de Somos+, incluso cuando incluye alusiones personales ofensivas al estilo de » en manos de gente que piense como tu…Sin dignidad y sin patria,…», razones suficientes para reportarlo. Ese proceder irrespetuoso y cargado de odio, por su parte, denota impotencia ante la evidencia y desacredita sus argumentos. Le recomiendo que en lo adelante, si desea que sus argumentos sean bien recibidos, debe evitar dirigirse personalmente a los columnistas y si no le queda otra opción, debe tratarles de usted y no de tu, pues ello denotaría que usted posee buena educación y maneras para tratar con alguien que usted no conoce. Mire que no le voy a cobrar nada por el consejo. Gracias por su interés en mi articulo.

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