Mis razones para firmar.

Por. MSc. Joanna Columbié

 

“No quiero ante , cerebros esponja, ni cerebros piedra berroqueña, sino que embeban ideas y las transformen … “en lo político, no sé si los hombres llegarán a ser libres, pero sí sé que hay que enseñarles a serlo.”

                                          Félix Varela

 

Cuando sabes que tu vida la controlas tú y dejas que alguien la controle por ti dejando de pelear por ese derecho tuyo, solo escucharás las historias de los vencedores, de aquellos que se permitieron algunas lágrimas, y aun en el aislamiento jamás dejaron que su espíritu fuera gobernado por alguien más, de aquellos que a pesar del miedo y el terror a las represalias su fe nunca dejó de incendiar sus almas para empujarlos hacia adelante.

La rica y auténtica pedagogía cubana de Luz Caballero, Félix Varela, José Martí, Enrique José Varona y otros dignos exponentes, se vio opacada por los preceptos importados de Antón Makarenko y de Lev Semionov Vigostky. Los valores, los principios, la libertad y el desarrollo se vieron sustituidos por la imposición, el miedo, la hipocresía, la falta de análisis y el adoctrinamiento.

Del humanismo martiano y de “preparar al hombre para la vida” se pasó a la paranoia antimperialista y a preparar a nuestros estudiantes para la guerra bajo el concepto de Ernesto Guevara de “El odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo”, si, ese mismo que nuestros niños están obligados a decir que serán como él.

Los maestros lejos de ser “evangelio vivo” se vieron obligados a la politización del contenido y el convertirse ellos mismos y a sus estudiantes en repetidores de consignas y discursos oficialistas, cuyo comisario político ha sido el Partido comunista del cual, según la propia política educacional dice que son activistas los maestros junto al discurso de viejos apparatchiks, en los cuales sigue latente la Cuba soviética de antaño. De ser luz y llevar luz, nuestra vida educacional se convirtió en una absoluta oscuridad.

Me gradué con título de oro de Licenciatura en Filosofía e Historia y fui la primera graduada de la Maestría en Ciencias de la Educación en mi municipio. Durante 11 años trabajé en el Ministerio de Educación (MINED), fui desde profesora hasta subdirectora docente de un politécnico, subdirectora de postgrado de la sede universitaria pedagógica y en el año 2015 me desempeñaba como metodóloga municipal de Educación en el municipio de Céspedes, en Camagüey.

Nunca fui militante de absolutamente nada, por el contrario, provenía de una familia cristiana y desde pequeña había sufrido en carne propia la discriminación escolar comunistapor ser, mi hermano y yo, los únicos “religiosos” en la escuela, así como la falta de derechos para escoger determinadas carreras, en ese momento prohibidas para todo el que asistía abiertamente a una iglesia.

Tenía como principio de mi vida tratar de hacer lo mejor en donde estuviera, por eso durante todos esos años que trabajé en el MINED fui evaluada de MB (máxima calificación) y obtuve “importantes” reconocimientos a todos los niveles: municipal, provincial y nacional, así como participación eneventos científicos hasta el nivel internacional, tutoree muchísimas tesis de pregrado y otras tantas de maestría, sin dudas me iba muy bien profesionalmente y mi trabajo era reconocido por todos.

El año 2015 fue muy significativo para mí en varias áreas de mi vida, tuve dolorosas pérdidas y grandes ganancias. En el área política venía manteniendo correspondencia con varios líderes de la oposición en Cuba hasta que en las vacaciones de agosto de ese año conocí a José Daniel Ferrer, ese encuentro y los siguientes que tuvimos sentaron las bases de una gran parte de mi visión, principios y valentía política. Comencé a publicar desde mi perfil personal en Facebook acerca de la necesidad del cambio en Cuba, así como varios post con una mirada de la realidad social y económica.

En septiembre de ese mismo año fui invitada por Eliécer Ávila al Segundo Consejo Nacional del Movimiento Político S+, el día antes de dicho encuentro fui obligada a pasar 4horas de “conversación” en la oficina del director municipal de educación en lo que sería mi primer encuentro con la Seguridad del Estado, aquello terminó con la amenaza de que no podía ir a la Habana al día siguiente y así comenzó una persecución policial que me impidió salir de mi municipio, junto a las palabras de un agente de la policía política cuando me fue a detener: “Joanna, qué fue lo que te prohibió mi jefatura ayer?” Mi respuesta fue bien clara: “Yo no sé quién es tu jefatura y a mí nadie me prohíbe nada.” Estuve detenida todo el día y al salir ya me había convertido para todo mi pequeño pueblo en la terrorista que iba a hacerle un atentado al papa (que estaría de visita en Cuba por esos días) y a la cual se le habían encontrado una gran cantidad de explosivos en su casa. Parece risible; pero ese fue el inicio de un proceso de intento de matanza moral ante mis vecinos, mis compañeros de trabajo y los miembros de la iglesia.

Un mes después, el 10 de octubre, al fin nos pudimos conocer Eliecer Ávila y yo, fue un encuentro enriquecedor, muchas cosas nos unieron desde el principio en visión y acción. Ese mismo día comencé mi membresía en S+, movimiento al que pertenecí durante 3 años y del cual me siento sumamente orgullosa. Y ese día también, en algún lugar de la sección 21 o de Villa Marista o de sabrá Dios cuál oficina oculta donde se guardan todos nuestros expedientes, alguien daba la autorización para que solo 10 días después yo fuera expulsada del MINED.

A partir de mi expulsión del MINED vinieron innumerables detenciones, cercos policiales a mi casa, invento de delitos para acusarme, tenerme con prohibición de salida de mi municipio por meses, deportación, amenazas de todo tipo,maltratos físicos, acoso, vejaciones durante los encarcelamientos, intentos de chantaje, cartas de advertencia, “pinchado” mi teléfono, el de mi familia y el de mis amistades, citaciones policiales, impedimento de salida del país y un largo etcétera.

Muy lejos de los que muchos puedan creer les aseguro que la mano larga de la Seguridad del Estado ha llegado a amenazarme de manera directa aquí en el exilio y ha intentado también aquí hacerme callar, pero yo seguí y seguiré hablando, desde Cuba o desde Miami, o desde donde esté, porque este derecho que tenemos los cubanos ninguna dictadura nos lo puede arrebatar.

Por eso yo firmo esta Carta, por nuestro derecho a pensar y a expresarnos, porque en nuestro futuro ya nada impida la libertad de cátedra y el derecho a la libre enseñanza en nuestra patria, porque cada niño, hombre y mujer pueda ser educado en el absoluto derecho de ser libre, enteramente libre.

https://www.change.org/p/gobierno-de-cuba-carta-al-gobierno-de-la-república-de-cuba-por-estudiantes-y-profesores-universitarios-3ddf573a-67da-44fa-b50f-7c7725e7d47c?recruiter=570360269&recruited_by_id=b3b34110-8cb4-11e6-aebf-6111e37a0b27&utm_source=share_petition&utm_medium=copylink&utm_campaign=petition_dashboard&utm_content=bandit-starter_cl_share_content_es-es%3Av7&fbclid=IwAR1kM4utGLCcEL0-vtDB1y5OAAeT4D_czAaoEkADmYYYLMEY6enmfp7VWOY

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Redacción Somos+

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